Las Relaciones Públicas como carrera universitaria.

El acelerado cambio de los escenarios mundiales ha llevado, en los últimos años, a brindar un especial protagonismo a las profesiones relacionadas con las ciencias de la administración. Esta dinámica ha influido notablemente el mercado laboral profesional de nuestro país, creando la necesidad de alcanzar niveles de conocimiento acordes con las exigencias planteadas por la denominada globalización.

En orden a la carrera de Relaciones Públicas, estas circunstancias obligan a analizar con detenimiento tanto las características de los alcances de la profesión así como las del perfil del graduado, adecuando ambas a las nuevas realidades y demandas.

Estudios realizados recientemente en la Argentina permiten afirmar que la mayoría de las organizaciones consideran al área de comunicaciones de vital importancia para su desarrollo exitoso. Al mismo tiempo, se detecta un crecimiento porcentual de profesionales de Relaciones Públicas ocupando cargos con funciones de gestión y administración de la comunicación. Por otra parte, hay un sostenido crecimiento de la demanda de asesores y/o consultores en comunicación, con exigencias de idoneidad profesional cada vez mayores.

Entendiendo que el espacio natural para el desempeño del graduado en Relaciones Públicas es la dirección de comunicaciones o sus equivalentes, tanto en el marco interno de las organizaciones cuanto en lo que hace a tareas de consultoría o asesoramiento externo, se torna ineludible la necesidad de revisar conceptos tradicionales, muchos de los cuales han perdido vigencia.

Los criterios más actuales definen a las Relaciones Públicas como la administración integral del proceso de comunicación de las organizaciones, públicas o privadas, con o sin fines de lucro.

Se entiende por administración integral del proceso de comunicación a la determinación de objetivos, la fijación de políticas, la elaboración de estrategias, el planeamiento, la programación, la evaluación y, eventualmente, la ejecución de todas las actividades comunicacionales que realiza una organización, destinadas a coadyuvar al eficiente cumplimiento de su misión.

Se interpreta al proceso de comunicación de las organizaciones como un fenómeno global, cuyas acciones se orientan sinérgicamente hacia áreas específicas, utilizando los soportes adecuados conforme a las necesidades derivadas del contexto, la misión y objetivos generales y particulares de la entidad.

Este concepto se extiende, en la práctica y como respuesta a las demandas del mercado, a la comunicación planificada de personas y/o sectores de distintos ámbitos de la sociedad, tales como partidos políticos, organizaciones no gubernamentales (ONG), etc.

Perfil del Profesional de relaciones Públicas.

Estos alcances requieren de un profesional cuya formación académica tenga una amplia y sólida base humanística -especialmente en el campo de la comunicación, la sociología, la psicología, la historia, la ética y la metodología de investigación– y de ciencias de la administración –comportamiento y estructura de las organizaciones, economía, marketing, derecho, etc.- que le posibilite interpretar y evaluar correctamente los fenómenos macro y micro sociales para interactuar adecuadamente con ellos. Deberá contar, además, con un gran desarrollo de las habilidades comunicacionales –expresión oral y escrita- y administrativas para desempeñarse, directamente o como asesor, en los más altos niveles del área de comunicación de las organizaciones.

Paralelamente, los conocimientos adquiridos deberán permitirle calificar para su desempeño alternativo en otras áreas de la conducción organizacional, tales como investigación de mercados, administración de recursos humanos, capacitación y desarrollo, planeamiento, práctica docente, etc.

El manejo de algunas herramientas informáticas específicas y el conocimiento de idiomas constituyen, hoy en día, requisitos indispensables en la capacitación del profesional de las Relaciones Públicas.

En los últimos años la demanda de profesionales con habilidades para el gerenciamiento de la comunicación en situaciones de crisis se ha incrementado sensiblemente.

Por otra parte, el contexto sociocultural en el que se desempeña el relacionista público exige una sólida formación en las áreas concernientes a la ética, tanto empresarial como de la comunicación.